Sergio Kun Agüero jjoo

Publicado el lunes, 25 de agosto de 2008 en Atletico de Madrid - 509058 visitas

Con la medalla de oro en el equipaje de mano, Maradona como compañero de viaje y unas ganas inmensas de ganar al Schalke. Así llegaba ayer Agüero al aeropuerto de Barajas procedente de Pekín. Dice que la clave en la previa es no obsesionarse: "Hacer algo grande es cosa de todos".

A las 7:25 de la mañana de ayer, Kun ya estaba en Madrid, con la medalla olímpica en el equipaje de mano y la ambición de alargar hasta el jueves la fiesta, con el pase de la previa de la Champions. "No soy el salvador del Atlético", decía, "lo voy a dejar todo en la cancha, pero esto lo saca adelante un equipo. Debemos hacer algo grande entre todos". Como lo ha hecho Argentina con el oro olímpico, debe hacerlo el Atlético con el Schalke.



Aguero:no soy el salvador del atleti

A su lado viajaba el padre de su novia, ídolo y mentor, Maradona. "No. No me ha dado consejos. Veníamos en el avión muy felices por la medalla". Diego no quiso ocupar los focos. "El protagonista es Kun", se excusaba. En su avión también viajaban Marcelo, del Madrid, Sobis, del Betis y Alves, del Almería. Pero los viajeros del CCA 907 Pekín-Madrid, arribados en la T1, sólo repartían su admiración entre los dos argentinos. Un taxista, a la salida de Barajas, a gritos, la centraba en Agüero: "¡Eres el mejor! ¡Este año tenemos equipazo y nos saldremos en Champions!".

Ida a distancia. Agüero sonreía. ¿Cansado? Qué va. "Llegaré en plenas condiciones. En los Juegos jugamos cada tres días y nunca me sentí mal. Ahora quiero descansar y pensar sólo en el Schalke. Ojalá pasemos. No será sencillo, ellos son un rival difícil, pero hay que estar tranquilos", detallaba. El partido de ida lo siguió sin verlo, pero con minucia. "¡Allí no lo echaban por la tele! Pero no me dormí hasta las dos de la mañana. Emilio me enviaba mensajes contándome lo que pasaba a cada minuto". Emilio es Emilio Gutiérrez, director de comunicación del Atlético, que ayer estaba en Barajas para recibirles. El destino no era su casa, sino Majadahonda, donde estaban entrenándose su compañeros. Hoy ya trabajará con ellos en Los Ángeles de San Rafael. Kun traslada su receta para ganar al Schalke: "No debemos obsesionarnos". Palabra de campeón olímpico.

Maradona estará en el Calderón el 27 en la vuelta de la previa

Maradona acompañará a Kun desde el palco del Calderón en la previa, como lo ha hecho durante los Juegos, como ya hizo en la última Copa del Rey ante el Valencia cuando el Atlético también debía remontar un 1-0. "No dudé de que lo lograrían", eso fue lo que dijo. Con este oro, Sergio Agüero cierra dos veranos triunfales, tras el logrado el pasado en el Mundial Sub-20 de Canadá. De Pekín, presea aparte, se trae el recuerdo de una foto con Kobe Bryant y el ramo de flores que le dieron a los jugadores argentinos junto a la medalla y que viajaba como símbolo con sus maletas. Allí, parte de su tiempo lo compartió con Éver Banega, que puede cambiar Valencia por Madrid en breve. "Ojalá venga. ¡Estuve un mes aguantándole ya!", reía. "Nos ayudará mucho. Es importante", avalaba. Y es que esos dos oros estivales, Kun los ha ganado junto a él.


Publicado el martes, 19 de agosto de 2008 en Selección Argentina - 496783 visitas

Argentina humilla a Brasil y se mete en la final

Argentina será la rival de Nigeria en la final de los Juegos Olímpicos tras golear 3-0 a una decepcionante Brasil

El delantero argentino Sergio Kun Agüero, con dos goles, se infiltró en el duelo Messi-Ronaldinho para poner la indumentaria de finalista a una Argentina que peleará con Nigeria el próximo sábado para revalidar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín después de ganar hoy a Brasil (3-0).



El duelo será una repetición de la final de los Juegos de Atlanta96, en los que Nigeria se impuso a Argentina y el ansia de revancha está servido.

Definitivamente, Brasil no ha portado en este torneo su bandera del "jogo bonito" para sumar su anhelado primer oro olímpico. El equipo parece una fotocopia de lo que era Dunga como jugador y a veces recuerda al de aquel Mundial de Estados Unidos, cuando la canarinha apostó por "el músculo". Sin embargo, padece la falta de identidad que ofrece una copia y no tiene un Romario, ni siquiera un Bebeto.

Arriba, Rafael Sobis es la referencia brasileña, pero el delantero del Betis no es un punta nato, es un segundo delantero, que necesita caer a la banda para respirar. Pese a todo, Brasil y Sobis empezaron acometiendo, aunque la mejor ocasión la tuvo Sergio "Kun" Agüero (min. 11). Su remate se marchó fuera.

El equipo de Batista esperó ver a qué jugaba su rival para maniobrar. Fue el comportamiento de un experto. Y es que, Argentina cuenta con muchos jugadores de un bagaje notable. Ver hoy con la albiceleste a Gago, Riquelme, Messi, Mascherano o Agüero, más el empuje racial que siempre tienen los argentinos, es un "bocado delicioso" de fútbol.

Pocas veces hubo en los Juegos Olímpicos un equipo tan "hecho", con tantos jugadores de una hipotética selección absoluta. Eso se acaba notando y Argentina adquirió durante unos minutos el gobierno del encuentro, en cuanto Gago puso el ritmo y Messi se fue un par de veces de Anderson, su marcador en exclusiva.

Brasil jugaba a empujones. Iba y venía del partido al ritmo de Ronaldinho, pero el de Porto Alegre, que antes valía por dos, o por muchos más, ahora sólo hace de si mismo. Y con eso ya tiene bastante. Sus toques de fantasía no hay quien se los quite, hoy también los hubo, pero antes también decantaba partidos.

Leo Messi, con una de las suyas, fue el que casi decide un primer tiempo táctico y sin espacios. Corría el minuto 41, pero su jugada, soberbia, no la culminó nadie.

Al descanso, ambos equipos se fueron sin daño en el marcador (0-0). La sensación era que Brasil sólo vivía del balón parado y Argentina, aunque aparecía superior, era Messi y sólo Messi. Sin embargo, el de Rosario tenía hoy un problema, ya que Anderson no hizo otra cosa que pensar en él.

En la reanudación las noticias se sucedieron. Agüero aprovechó un centro de Di María para rematar con el brazo al fondo de la red. No fue la mano de Dios, el jugador del Atlético tenía el brazo pegado al cuerpo y el balón le golpeó casi por accidente.

Era el minuto 51 y poco después Sobis despertó de su letargo para disparar al poste. El partido se revolucionó y Agüero convirtió un centro de Garay en el segundo de Argentina (min. 57). En un santiamén la albiceleste tenía dos tantos como botín e iba a contar con espacios para el contragolpe.

El partido se puso tan feo para Brasil que Dunga, osado al fin, cambió radicalmente su propuesta. Alexandre Pato y Thiago Neves entraron para rescatar a sus compañeros y precisamente Pato marcó tras lanzamiento al poste de Ronaldinho pero el gol, en claro fuera de juego, fue anulado.

Con el 2-0, Argentina lucía ya atuendo de finalista y un penalti sobre Agüero convertido por Riquelme certificó el triunfo de la albiceleste. No hubo más, la expulsión de los brasileños Lucas y Thiago Neves no hizo sino añadir un punto más de contrariedad a una selección brasileña que acabó desmoronándose.




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